Las cooperativas agropecuarias continúan en crisis 

cooperativas, agricultura, Cuba
Un agricultor cubano (Foto: Canal Caribe)

LA HABANA, Cuba. – Las autoridades de la Isla anunciaron que hacen esfuerzos para ofertar carne de cerdo y otros alimentos a finales de diciembre con vistas a las festividades, aguadas por la COVID-19 y las medidas económicas que llegarán con el 62 aniversario del régimen.

El Segundo Pleno del Comité Nacional de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) abordó las estrategias para aumentar los rendimientos agrícolas, a finales de noviembre, según publicó la prensa oficial. La necesidad de fortalecer las relaciones de las cooperativas con los productores se planteó, lo cual resulta un asunto elemental, si se tiene en cuenta que teóricamente ellos son miembros voluntarios. Según Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista, “la necesaria relación debe fortalecerse, concentrarse, porque si no la cooperativa es solo de nombre, cada cual anda por su lado y no responde a nada”.

Las cooperativas han tenido un camino tortuoso, como las UBPC que, formadas en 1993 con las tierras, el personal y las enormes deudas de las antiguas granjas estatales, han atravesado reestructuraciones por corrupción, ineficiencia e irrentabilidad, mientras los usufructuarios de tierras estatales ociosas entregadas desde 2008 tienen la obligación de vincularse a cooperativas. Los pocos agricultores privados existentes siempre han aportado la mayor cantidad de productos.

Asimismo, en el evento se cuestionó nuevamente el papel del Centro de Acopio, que “fue creado como rector y no ha funcionado como tal, como demuestran las sucesivas pérdidas de producciones y la incapacidad para controlar los procesos”, según Machado Ventura, quien ha sido uno de los principales defensores del sistema. En noviembre, el Consejo de Ministros restringió las prerrogativas de la Empresa Estatal de Acopio. Los gobiernos en cada uno de sus niveles establecerán la actividad acopiadora. En caso de que la empresa no posea medios para recoger los productos, los agricultores podrán disponer de ellos. Con eso también se evitaría la pérdida de cosechas por abandono en los campos. Además, se aprobó que las distintas formas de producción puedan ir directamente al mercado, una vez cumplidos los contratos del encargo estatal. No obstante, las prerrogativas locales podrían frenar o viabilizar el auge de la producción. 

Por su parte, Rafael Santiesteban Pozo, presidente de la ANAP, realizó un llamado a redoblar los esfuerzos para incrementar las siembras. Al cierre del mes de octubre trascendió que no se cumplió con las siembras planificadas, hubo bajos rendimientos por falta de insumos y la situación meteorológica. El duncionario también aseveró que para fin de año ya se habían hecho los compromisos de venta “con 2.815 cooperativas y 17.181 productores individuales”, que incluyen entrega de carne de cerdo, ovino-caprino, conejos y aves. 

Además, en el evento se manifestó la necesidad de fortalecer el papel de los organismos de dirección, incrementar los aportes al programa de autoabastecimiento territorial, hacer un mayor uso de la agroecología, emplear alternativas para continuar el cultivo de arroz, frijoles y otros alimentos en condiciones austeras, y el cultivo de pastos y forrajes para garantizar la alimentación animal, reportó la ACN.

Hace pocos meses, el gobierno anunció la apertura de tiendas de venta en moneda libremente convertible (dólares), así como la posibilidad de adquirir tractores de baja potencia a productores individuales que entreguen altas producciones al encargo estatal. Sin embargo, esos medios deberían estar a disposición de todo aquel que pueda pagarlos, pues difícilmente se logrará el incremento de la producción en las difíciles condiciones actuales, con arados halados por bueyes, sin equipos para el suministro de agua y sistemas de riego, y con implementos de baja calidad. Probablemente, los campesinos puedan importar esos medios a través de la empresa del Ministerio de la Agricultura, que comenzó a intermediar la exportación.

En Cuba, lograr productos agrícolas tan elementales como el boniato, la yuca, la malanga, la frutabomba, la col y el tomate se ha convertido en una gran batalla, mucho mayor en el caso del plátano vianda y los limones. El mamey, el níspero y otras frutas se convirtieron en exóticos, como también muchos vegetales. Varias generaciones pocas veces han ingerido un bistec de res y leche. La inexistente oferta de viandas y hortalizas en los mercados estatales de La Habana se ha atribuido a la escasez de combustible o a las calamidades de la naturaleza, pero el desabastecimiento es una endemia nacional. Los precios aumentan y las autoridades pretenden controlarlos mediante topes, inspecciones y reportajes en la televisión. Pero solo la producción y la competencia podrán solucionar el grave problema. 

La siembra determinada por el campesino, el pago justo del contrato estatal, la eliminación de las deudas, la libre comercialización y otras medidas estimularían la producción. Al aplicar el llamado perfeccionamiento del modelo de gestión del sector agropecuario, contenido en la Estrategia Económica y Social, el gobierno tiene que eliminar con mayor celeridad las prohibiciones, la burocracia, la corrupción y los temores acendrados durante decenios.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.

The post Las cooperativas agropecuarias continúan en crisis  appeared first on Cubanet.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.