Rosa María Payá: “Mi prioridad es el cambio de sistema, la democracia y la liberación de Cuba”

LA HABANA, Cuba.- Con Rosa María Payá, promotora de Cuba Decide y directora ejecutiva de la Fundación para la Democracia Panamericana, conversó CubaNet.

Para comenzar, quisiera que, por favor, nos explicaras en qué consiste el trabajo de Cuba Decide y de la Fundación para la Democracia Panamericana; también qué relación existe entre estas dos organizaciones.

Muchas gracias por esa pregunta, porque Cuba Decide no es una organización, Cuba Decide es una iniciativa ciudadana, una campaña, un movimiento, una plataforma que tiene como objetivo el cambio de sistema en Cuba. Y por eso es que prácticamente cualquier cubano, y digo prácticamente porque, obviamente, la cúpula del Partido Comunista no está interesada en cambiar el sistema, pero cualquier cubano, miembro o no miembro de la oposición, puede ser parte de los que promovemos el cambio de sistema en Cuba; por eso hay tantas personas de la oposición, organizaciones enteras como, por ejemplo, UNPACU, o como el Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, el Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), que forman parte y tienen dentro de su estrategia de trabajo la promoción de Cuba Decide, y también ciudadanos que no están organizados o miembros de la sociedad civil que no pertenecen a la oposición organizada pero que entienden también que para salir de la crisis que hay en nuestro país hay que cambiar el sistema. Respondiendo a qué es Cuba Decide: es una iniciativa ciudadana, de movilización ciudadana para cambiar el sistema en Cuba. ¿Cómo? A partir de la acción que podemos tomar los cubanos dentro y fuera de la Isla y también de la movilización de la comunidad internacional. Al fin del día se trata de presionar a ese régimen para que se someta a la voluntad soberana de la ciudadanía. Y eso se logra con mucha presión, por supuesto, desde la lucha pacífica, no violenta, dentro de la Isla, pero también presionando a esos actores que, en la comunidad internacional, como la Unión Europea, el gobierno de los Estados Unidos hasta la OEA (Organización de Estados Americanos), están en la posición también de ejercer presión sobre la dictadura, en apoyo a esa demanda de cambio que nace de la ciudadanía cubana.

La Fundación para la Democracia Panamericana, en contraste, sí es una organización, es una institución jurídica, tiene base en la Florida y nació con una primera intención que era apoyar la campaña de Cuba Decide pero que, como su nombre indica, también tiene una vocación, digamos, panamericana, no solamente los derechos humanos y la democracia en Cuba sino en toda la región, y tiene mucho que ver porque el objetivo de lograr el cambio de sistema en Cuba, el objetivo de lograr la democracia en nuestro país, el objetivo de eliminar la amenaza que significa esta mafia que lleva 62 años en el poder en Cuba, es también un objetivo que sirve a la estabilidad democrática de toda la región, que sirve para eliminar, por ejemplo, las conexiones que existen con el narcotráfico, con el crimen organizado, con otras dictaduras en la región y, por tanto, desde la Fundación también se tienen alianzas a nivel latinoamericano y también en los Estados Unidos.

¿Cómo se financia Cuba Decide y la Fundación para la Democracia Panamericana?

Cuba Decide, como te dije, no es una organización, no se financia. Hay muchas fundaciones, o bueno, hay algunas fundaciones que, como la Fundación para la Democracia Panamericana, contribuyen al trabajo de Cuba Decide, que puede ser desde el transporte de un activista dentro de la Isla las impresiones para un evento frente a la embajada de la dictadura en Washington. La Fundación para la Democracia Panamericana es una Fundación, en realidad, de familias cubanoamericanas; el board está compuesto por varias familias cubanoamericanas, yo también formo parte del board, y se financia a partir de donaciones privadas, en su mayoría vienen de la comunidad cubana en el exterior, también, a veces, de algunos privados que no son cubanos pero están interesados en la democracia y en la libertad. Esa es la manera en la que se financia la Fundación.

Centrándonos un poco en el trabajo de Cuba Decide, una de las cuestiones que promueve esta iniciativa ciudadana es la realización de un plebiscito en Cuba. ¿Cómo o en qué condiciones se realizaría, según ustedes, este plebiscito?

Mira, las condiciones para la realización de un plebiscito, en realidad, son las condiciones que establecen los mínimos exigibles a nivel internacional, no son inventados por nosotros, son las condiciones mínimas para que cualquier proceso electoral, como es la realización de un plebiscito, sea mínimamente creíble, y tienen que ver con tanto con el proceso en sí, del día del voto, del voto libre, que sería el plebiscito, como con todo el proceso anterior. Por eso, para que haya un plebiscito en Cuba que, de hecho, sea la herramienta que nos permita cambiar el sistema de manera ordenada, de manera, si quieres, hasta institucional pero, definitivamente, a partir de la voluntad soberana, no condicionada de la ciudadanía, son necesarias ciertas condiciones, y estas condiciones tienen que ver con, por ejemplo, la detención de la represión interna, tienen que ver con que se garantice, no solo ese día, durante meses anteriores, la libertad de expresión, la libertad de asociación a la ciudadanía cubana, que se permita hacer campaña, que se permita a ambas opciones, en este caso del Sí y del No, la posibilidad de hacer campaña y de llegar a toda la ciudadanía con su propuesta; también, un mínimo exigible de la comunidad internacional es la presencia de observadores independientes y también de observadores internacionales independientes, y aquí hago la distinción porque observadores independientes pueden ser la sociedad civil cubana y debe ser y tiene que ser la sociedad civil cubana pero también deben estar en el terreno observadores independientes internacionales, como el equipo de observación de la Organización de Estados Americanos, la OEA, o como las delegaciones que puede mandar la Unión Europea o que puede mandar Naciones Unidas, o que pueden mandar también diferentes gobiernos, diferentes instituciones a nivel internacional.

Las que he dicho son algunas de estas condiciones que, por supuesto, son condiciones que, en realidad, ya son condiciones de ruptura del totalitarismo; las precondiciones para que haya un plebiscito en Cuba ya son condiciones de cambio de sistema; en el momento en el que no haya represión en Cuba, en ese momento comenzó el cambio en Cuba, en el momento en el que los cubanos disfrutemos de derechos, de la libertad de expresión, de la libertad de asociación, de la posibilidad de hacer campañas, o sea, del acceso a los medios de comunicación, incluso los que en este momento están bajo la hegemonía del régimen cubano, en ese momento empezó realmente un cambio en nuestro país, en ese momento ya empezó la participación ciudadana que, al final del día, es la verdadera herramienta que promueve Cuba Decide; la condición para medir el cambio en Cuba es si los cubanos somos parte de ese cambio o si no lo somos.

¿Qué viabilidad tendría este plebiscito si, por ejemplo, en las actuales circunstancias, ello supondría realizarlo bajo las condiciones impuestas por el régimen o bajo una Constitución que ya sabemos que es contradictoria de principio a fin y que impone una cuestión como es la irrevocabilidad del socialismo?

Bueno, pero es que me estás hablando de otra cosa, que no es el plebiscito que acabo de describir. Las condiciones te las acabo de enunciar muy claramente y, de hecho, me estoy quedando corta, hay algunas otras; en el caso específico de Cuba hay algunas condiciones que ni tan siquiera se mencionan en otros países porque, por ejemplo, hay libertad de expresión o no hay represión contra la oposición, pero que son condiciones básicas en el caso cubano. ¿Qué pasa en nuestro caso? El orden constitucional en Cuba se rompió en 1952. Desde entonces, los cubanos no nos hemos dado una Constitución excepto la Constitución aprobada en 1940, cuyo orden se rompió con el golpe de Estado de Batista. Ahora, eso no significa que no haya un sistema imperante en Cuba, no es legítimo, no está aprobado por el pueblo cubano, nunca lo ha estado, ese régimen jamás se ha sometido a un proceso limpio, a nivel electoral los cubanos nunca hemos escogido a la dictadura comunista, eso no significa que no sea un régimen totalitario y criminal como el que tú acabas de describir y que, además, amenaza de muerte, en el artículo 4, a sus ciudadanos.

La herramienta del plebiscito lo único que hace es brindar el aparataje, digamos, institucional, para hacer viable ese cambio, para comenzar un proceso de transición en el cual tienen que entrar en vigor leyes transitorias de asociación, de una ley electoral, hay que escoger constituyentes, hay que legalizar partidos políticos, para todo, hay que crear el espacio. El plebiscito lo único que hace es darle la oportunidad al pueblo cubano que lleva, bueno, ¿dijimos 52?, ya más de setenta años excluido. Lo único que hace el plebiscito es darle la oportunidad al pueblo cubano de ser parte de ese proceso, y de comenzar ese proceso con la legitimidad con la que no comenzó ni la dictadura de Batista ni la dictadura de Fidel Castro, ni la de Raúl Castro ni la de Díaz-Canel; la legitimidad de ser un proceso que nace con el consentimiento ciudadano creo que debe ser la aspiración de todos los cubanos, vivir en un país en el cual todos tengamos la oportunidad de participar.

Otra de las iniciativas de Cuba Decide, que han presentado recientemente, es la denominada Pasos de Cambio, en la que proponen una serie de pasos para la transición a la democracia en Cuba. ¿Pudieras explicarnos brevemente en qué consiste esta iniciativa, además de esto que ya ha explicado?

Cuba Decide, como iniciativa ciudadana, no tiene un rol en Pasos de Cambio, promotores de Cuba Decide y también muchas organizaciones que promueven Cuba Decide participaron en Pasos de Cambio, que quiero hacer un paréntesis aquí y explicar un poco de dónde sale Pasos de Cambio. Pasos de Cambio es este espacio que se vio en octubre de 2019 en el evento que hicimos entre decenas de organizaciones de la sociedad civil y de la oposición cubana dentro y fuera de la Isla; de hecho, muchos de los participantes de dentro de la Isla estuvieron varados en el aeropuerto y no los dejaron salir, algunos pudieron llegar y participar, y fue un evento de reafirmación del acuerdo por la democracia que, como supongo que muchos de los que están en este momento en el live conocen, es este documento que vio la luz en los noventa y que, básicamente, pone los requisitos mínimos de hacia dónde vamos los cubanos, de cuál es la Cuba a la que aspiramos en términos democráticos y políticos. Es un documento que goza del apoyo de prácticamente la totalidad de la oposición cubana, al menos de la oposición conocida, y lo que se hizo recientemente fue poner ese mismo espacio en el que participan todas las organizaciones que ha firmado el acuerdo por la democracia, a disposición de todas esas organizaciones y de todos los ciudadanos que quieran participar para que pongan sus ideas, sus propuestas, sobre determinados puntos, como la movilización ciudadana, ideas para generar presión dentro y fuera de la Isla sobre la dictadura, ideas como la transición en Cuba, o sea, el llamado “día después”, o ideas también como cuáles son tus propuestas o cómo esperarías que fuese la política exterior de los Estados Unidos hacía la Isla en este momento, qué debería hacer la Unión Europea, qué deberían hacer los Estados miembros de la OEA; y, cada cierto tiempo, se hace un corte en esas propuestas, se hace un pequeño resumen con las propuestas más repetidas o con los puntos donde hay más coincidencias y se publican, y, por supuesto, a continuación de ese pequeño resumen se publican todas las propuestas íntegramente. Lo que ya ha pasado es que esos cortes se han hecho para las propuestas con respecto a Estados Unidos, las propuestas con respecto a la Unión Europea, las propuestas con respecto a la OEA, y no ha parado ahí sino que hemos hecho un esfuerzo para que esas propuestas lleguen a los centros a los que son dirigidas. Por ejemplo, en el caso de las propuestas a los Estados Unidos, que para mí fueron no solamente muy importantes sino muy transparentes en el sentido de darnos cuenta de que en realidad muchos cubanos estamos pensando igual sobre los mismos temas. En el caso de las propuestas sobre la política exterior de Estados Unidos, que fue uno de los primeros que cerró, había puntos tan claros, repetidos en prácticamente todas las propuestas, que empezaban por decir que este no es el momento de hacer concesiones unilaterales a la dictadura cubana hasta que no se den pasos determinantes  en favor de los derechos humanos, este es el momento también en el que esperamos solidaridad con el pueblo cubano, pero no con la dictadura cubana. Y, en el caso de la OEA, para mí fue muy interesante y muy importante, por el momento histórico en el que estamos viviendo, ver que se repitió, por ejemplo, el hecho de que muchas organizaciones estaban pidiendo que las posiciones de apoyo directo a la ciudadanía, las posiciones de cortar las vías de financiamiento de la represión en Cuba, de los represores cubanos, no fueron solamente posiciones que se piden a los Estados Unidos sino que se piden a todos los gobiernos de las Américas, a todas las democracias de las Américas, y que se use el Sistema Interamericano para ir un paso más allá, para presionar y para detener de alguna manera la impunidad con la que se ejerce la represión en Cuba, la impunidad con la que represores como Raúl Castro, como Ramiro Valdés, ejercen desde posiciones de poder la represión en Cuba.

Las propuestas que pasaron y que ahora están en manos del Secretario General, que están en manos del Secretario de Estado de los Estados Unidos, o que están en manos de los eurodiputados en este momento, que tienen que ver con las que se hicieron a la Unión Europea, tenían mucho que ver con eso. Y si algo ha sido realmente iluminador de este proceso de diálogo interno, es que en realidad es un proceso de puesta en común de ideas, ni tan siquiera nos estamos poniendo de acuerdo, solamente las estamos poniendo en común y se las estamos presentando a esos actores que deberían estar ayudando al pueblo cubano y que muchas veces se quedan solamente con la versión del gobierno. ¿Para qué ha servido Pasos de Cambio? Para que tenga ahí la versión de los que queremos la libertad de Cuba y cómo pueden, concretamente, ayudar a ese pueblo cubano que ahora está en una profunda crisis humanitaria que es el resultado de esa dictadura.

Bueno, quizás es muy pronto para hacer esta pregunta pero, por sí o por no, la voy a hacer. ¿Han tenido alguna respuesta de estos gobiernos o de estas organizaciones respecto a estos Pasos de Cambio?

Sí, la respuesta que dio inicialmente el Departamento de Estado es pública, creo que la pueden buscar en el sitio web de Pasos de Cambio, fue inicialmente un acuse de recibo. Ahora, el diálogo de estas instituciones con, por ejemplo, la Fundación para la Democracia Panamericana, pero yo sé que también con otras de las organizaciones cuyas ideas están presentes ahí en Pasos de Cambio, continúa y de eso puedo dar fe.

En el caso de la Organización de Estados Americanos, la entrega se hizo hace poco, creo que también fue público. Nosotros estamos esperando no solamente la respuesta del Secretario General, que fue una respuesta de acogida y de compartirlo con los Estados miembros, sino que el envío se hizo directamente a cada uno de los Estados miembros y de ellos estamos esperando reacción, también teniendo en cuenta que estamos muy cerca de la Asamblea General de la OEA y ahí esperamos seguir haciendo presión en función de esos pasos que la sociedad civil cubana está proponiéndole a aquellos que son las naciones hermanas del pueblo cubano.

En el caso de la Unión Europea, varios eurodiputados han respondido acogiéndolo, ahora hay que continuar el trabajo de presión, no solamente sobre el Parlamento Europeo, donde tenemos gracias a Dios muchos aliados, sino también hacia las instituciones de la Unión Europea, como es el Servicio de Acción Exterior Europeo, a quien, de hecho, ya se le ha enviado por parte del Parlamento Europeo preguntas que están basadas precisamente en esas propuestas que ha hecho la sociedad civil cubana a través de este espacio que es Pasos de Cambio.

En cuanto a este trabajo a nivel internacional, hemos visto que ha sido uno de tus fuertes en los últimos años, un poco la labor diplomática promoviendo la causa de la libertad de Cuba, quisiera conocer tu valoración de en qué punto estamos actualmente en cuanto al apoyo, el respaldo internacional a la oposición interna en Cuba, y ¿qué nos faltaría para seguir logrando ese apoyo internacional?, ¿y cuál crees tú que debería ser la postura del mundo libre respecto a todo lo que está sucediendo en Cuba?

Yo creo que estamos en un punto crucial, no por lo que ha hecho la comunidad internacional, estamos en un punto crucial a partir de la movilización ciudadana de los cubanos, de la nación cubana sobre todo dentro, y también fuera de la Isla. Hace menos de un año no estaríamos pensando que, solamente en el mes de abril, hubo más de doscientas protestas en las calles cubanas. El pueblo cubano está siendo muy elocuente en su demanda de cambio, en su demanda de libertad; eso también ha traído o eso viene acompañado de la única herramienta que tiene la dictadura que es la represión y, por tanto, estamos en un momento, en mi opinión, de mucha esperanza para lograr el cambio en Cuba, pero estamos también en un momento de mucho peligro sobre todo para personas como tú, que dentro de la Isla se atreve a decir lo que piensan y a defender un cambio positivo para todos los cubanos, algo que afecta directamente los intereses de quienes están en el poder y a quienes desde el poder ejercen la represión.

A nivel internacional yo creo que en un sentido hemos tenido muchos pasos de avance en términos de cómo se entiende ahora mismo la dictadura cubana y cuánto apoyo tiene la dictadura cubana en el exterior, pero no estamos ni cerca de donde tenemos que estar, de cuál debería ser la posición de todos los centros democráticos del mundo, de cada uno de los países democráticos del mundo, especialmente de las democracias de las Américas y también de la Unión Europea. Yo creo que se ha avanzado mucho, que la narrativa con respecto al drama cubano ha cambiado, por ejemplo, ya se ganan elecciones en América Latina y no se invita a Díaz-Canel y a Raúl Castro como acaba de ocurrir con la victoria de Guillermo Lazo en Ecuador, que acaba de asumir la presidencia y no invitó, en un gesto muy coherente con lo que debe ser la democracia, no invitó a ninguno de los dictadores de la región, incluyendo a Díaz-Canel y a Raúl Castro. Estas cosas no pasaban hace unos años. Sabemos también que el régimen cubano tiene una gran influencia en América Latina, que tiene muchísimos contactos, que tiene relaciones directas, que forma parte de las organizaciones criminales en la región pero también de organizaciones políticas que tienen muchas relaciones con el régimen cubano y que mayormente se identifican con la extrema izquierda pero que en algunos países de nuestra región están también en posiciones de poder, y que desde posiciones democráticas para sus países prefieren hacer silencio con respecto a lo que pasa en nuestro país.

Yo creo que el apoyo del Secretario General de la OEA, su defensa de los derechos humanos en Cuba, su claridad a la hora de explicar cómo la dictadura cubana no solamente es responsable por el terrorismo de Estado contra los ciudadanos cubanos sino también por buena parte de la inestabilidad democrática en toda la región, empezando por el colapso de la democracia en Venezuela, hasta la represión en Nicaragua. El hecho de que esta sea parte de la conversación en nuestro continente es algo que nos ayuda mucho pero, definitivamente, tenemos que seguir empujando porque detrás de las palabras tienen que venir las acciones; y esas acciones de presión son las que nos toca a todos empezar a generar y yo creo que en ese sentido también es muy inspirador ver cómo los cubanos que viven fuera de la Isla no han dejado de movilizarse tampoco, ver cómo ha habido manifestaciones en toda Europa, en Estados Unidos, pero también en buena parte de América Latina; esas manifestaciones tienen que dirigirse también hacia las personas que están en posiciones de poder y que pueden dirigir sus acciones en apoyo a la ciudadanía cubana. Por ahí tenemos que ir, tenemos que seguir empujando.

¿Estamos donde queremos? No. ¿Estamos más cerca de donde queremos que hace dos años? Sí lo estamos. Así que este momento hay que seguirlo alimentado y hacerlo crecer y crecer porque la otra cara de esta moneda es que la dictadura está en una posición muy vulnerable. Yo pocas veces en mi tiempo de vida había visto a la dictadura cubana tan errática, tan vulnerable; a este grupito de generales octogenarios, y sus hijos y sus nietos, tan erráticos. Fidel Castro no está. Hugo Chávez no está. El apoyo económico que tenían desde Venezuela no existe o está goteando el petróleo, su posición es realmente muy vulnerable y la mayor debilidad está en que el pueblo cubano dijo “se acabó” y está gritando Patria y Vida en las calles.

Me hablas de presión, me hablas de que estamos en presencia de un régimen vulnerable, ¿qué, a tu entender, podemos hacer para seguir presionando a la dictadura?

La movilización ciudadana, las acciones de lucha pacífica no violenta, dentro de la Isla y fuera de la Isla, y la movilización de la comunidad internacional. Es decir, estamos en presencia de un régimen que está mucho más vulnerable en este momento de lo que estaba hace cuatro años, en mi opinión, pero que, de todas maneras, tiene las armas y está dispuesto a usarlas. Lo único con lo que podemos contar los cubanos realmente, sobre todo los que hemos renunciado o que no estamos de acuerdo con el uso de la violencia en esta lucha, son nuestros propios cuerpos. Y hay muchos cubanos que, en este momento, están arriesgando sus propios cuerpos, cubanos como tú y como tantos otros que vemos todos los días sufrir la represión pero también encabezar, liderar, participar de ejercicios de movilización ciudadana que ponen presión sobre esos dictadores. Al final del día, depende de cuán grande sea esa presión, y el tamaño de esa presión depende de cuántos de nosotros estemos presionando.

¿Qué podemos hacer ahora mismo dentro de Cuba? Convencer a más, y a más, y a más cubanos que se sumen al camino de la movilización ciudadana, de que se conviertan en agentes de cambio, de que se conviertan en agentes de presión sobre ese régimen. Los que están afuera en lo mismo, que se conviertan en agentes de presión, que se muevan y que se muevan no solamente en la dirección de presionar directamente a la dictadura sino también de presionar a los gobiernos de los países en los que viven para que se conviertan en agentes de presión sobre la dictadura. Al final del día, es un lenguaje de fuerza, no de violencia, pero es un lenguaje de fuerza porque los que están en el poder es el único lenguaje que entienden. Y solamente a partir de esa presión, solamente la presión los puede finalmente someter. Ahora, ¿someter a qué? No a la voluntad de ningún país extranjero, someter a la voluntad soberana de la ciudadanía cubana, esa que lleva más de setenta años sin poder tener una palabra efectiva, o sea, sin poder participar en elecciones libres, sin poder decir “quiero otro sistema”. Y para eso están las herramientas institucionales como el plebiscito, pero esa no es la estrategia para someter al régimen cubano, la estrategia para someter al régimen cubano es la obvia, es la de la movilización ciudadana y la presión dentro, fuera y desde la comunidad internacional. Ahora, después hay que hacer un camino que sea posible transitar y en el cual todos podamos ser parte. Ahora mismo, lo que hay que hacer es presionar, ¿cómo?, a través de la lucha pacífica no violenta dentro y fuera, moviéndose y yendo detrás de cada uno de los que están en posiciones de poder para que se conviertan en aliados de la libertad y no en aliados de la dictadura.

Y, en el caso de Cuba Decide, ¿qué acciones han promovido específicamente para lograr esa presión o esa movilización ciudadana dentro y fuera de Cuba?

Hay muchísimos ejemplos en los últimos tiempos, y antes, de activistas que, desde sus organizaciones o sin organización, promueven la campaña dentro de la Isla. Una de las acciones más recientes fue la que hicimos entre muchísimos también, no solamente promotores de Cuba Decide, la que hicimos en protesta ante la mascarada del Congreso del Partido Comunista, que fue una acción, en principio, muy inofensiva, tan inofensiva como iluminar con los teléfonos desde tu casa o desde la calle el día antes del Congreso del Partido para llamar la atención sobre que la luz no estaba en el Congreso del Partido sino en el pueblo cubano y en esa ciudadanía cubana que quiere tener voz. Por ahí están todos los materiales documentales que pueden ver sobre las acciones de los activistas de UNPACU promotores de Cuba Decide, de los activistas del Movimiento Opositores por una Nueva República promotores de Cuba Decide, pero también hay un trabajo que tiene que ver con convencer a la ciudadanía de ser parte del proceso de cambio, que yo creo que es un trabajo que deberíamos estar haciendo todos los que estamos en la sociedad civil cubana, los que estamos comprometidos con el cambio de sistema en Cuba, y que es un trabajo que hacen todos los días los promotores de Cuba Decide dentro de la Isla, los conocidos, los que tienen Facebook y los que no tienen Facebook. Y es el trabajo de convencer a otros de que se unan, y es el trabajo de crecer, de multiplicarse, porque las acciones van a ser tan exitosas y van a generar tanta presión como cantidad de cubanos las estemos ejecutando, y eso es lo que hacen en este momento muchos de los promotores de Cuba Decide dentro de la Isla. Fuera de la Isla también es muy conocido lo que se hace, gracias a Dios esto es una campaña descentralizada, o sea, cualquier persona que comparta el objetivo del cambio de sistema en Cuba, que coincida con la visión por la que trabajamos en Cuba Decide, que es la visión de construir una sociedad próspera, feliz, de ciudadanos libres, con igualdad de oportunidades, con igualdad ante la ley, todo el que coincida con esa visión puede ser promotor de Cuba Decide; siempre y cuando sus acciones no sean acciones que promuevan la violencia, todo lo que haga puede formar parte de la promoción de la campaña; y eso lo mismo es una manifestación frente a la embajada cubana en Holanda, como ha habido muchas de los promotores de Cuba Decide, o es una sesión en la OEA para lograr que los Estados miembros tomen una determinación sobre el régimen cubano, o tomen una acción en particular, o es el trabajar con todos los gobiernos, sobre todos con aquellos que están en la disposición de tomar acción para que, por ejemplo, el gobierno de Bolivia, como hizo el gobierno constitucional de Janine Áñez, deje de ser parte de los que financian al régimen cubano a través de las brigadas médicas cubanas que, además, abusan de los médicos, como hicimos también en su momento, o rompan relaciones directamente, como hicimos también en su momento.

Es mucho lo que se puede hacer. Participar de Pasos de Cambio es parte de lo que cualquier promotor de Cuba Decide está invitado a hacer y que, de hecho, hacemos.

Una de las iniciativas que también promovió Cuba Decide fue el envío de la ayuda humanitaria a Cuba el pasado año. ¿Pudieras explicarnos qué sucedió con esta ayuda?

Sí, bueno, es un tema bien conocido por la mayoría de las personas, sobre todo también por la audiencia de CubaNet, CubaNet lo estuvo siguiendo muy de cerca. El pueblo cubano necesita ayuda, necesita toda la ayuda que le podamos dar, nuestros familiares la necesitan y, a partir de esa necesidad, en un momento de crisis como el que se estaba viviendo el año pasado, este año todavía peor, pues muchos cubanos, sobre todo aquí, en la ciudad de Miami, participaron de esta colecta que desde la Fundación para la Democracia Panamericana, también en colaboración con la ciudad de Miami, convocamos para enviar medicinas, alimentos, y también productos de higiene a la Isla, creo que el número fue cuarenta y cinco, alrededor de cuarenta y cinco toneladas de ayuda humanitaria; se colectaron en un solo día, esto fue increíble, así es la generosidad del pueblo cubano. Decenas de voluntarios trabajaron para empaquetar todo, para ponerlo dentro de los contenedores y, finalmente, fue enviado a la Isla a través de Iglesias cristianas aquí, en los Estados Unidos y también en Cuba. La carga llegó al puerto del Mariel y el régimen cubano simplemente nunca le entrego la carga a la dueña de la Iglesia que era la dueña legítima de esa carga y que, además, después la iba a repartir entre varias organizaciones de la sociedad civil y otras Iglesias que estaban también dentro de esta red de veinticinco puntos de distribución que había en toda la Isla. Básicamente, la Aduana General de la República, que es la institución que estaba ahí, esto es una decisión, ¿qué se yo?, de Alejandro Castro Espín o de Díaz-Canel directamente; pero, literalmente, se robaron toda la carga, jamás le dieron una explicación a la Iglesia, que tenía la información de que había llegado la carga, se comunicó con la naviera, la que le dijo que la carga había llegado y que solo tenía que sacarla de Aduana. Aduana nunca dejó a esta Iglesia sacar la carga y, después de varios meses de gestiones por parte de la Iglesia, simplemente, denunciamos el robo de la carga por parte de la dictadura cubana; con las trágicas consecuencias que tiene robarse la comida y los alimentos de las familias cubanas y en un momento donde es tan difícil comer todos los días en Cuba.

Es decir, unas cuarenta y cinco toneladas que fueron enviadas a Cuba, robadas por el régimen, probablemente las estén vendiendo hasta en las tiendas en dólares o se las hayan repartido entre ellos, como ya sabemos que suelen hacer. ¿Crees entonces, o dirías que fue una iniciativa fallida?

Yo creo que nada que se haga por la libertad y la vida del pueblo cubano se hace en vano. Es realmente lamentable que la dictadura cubana se siga comportando, una y otra vez, como los ladrones y los asesinos que son. Ahora, a partir de esa acción tan elocuentemente dictatorial y criminal de la dictadura, hubo varios eurodiputados que no pudieron seguir callados con respecto al drama cubano; hubo varias manifestaciones por parte, por ejemplo, de la comunidad cristiana internacional, que rara vez se pronuncia con respecto a Cuba y que se pronunció en ese momento para condenar la actitud del régimen cubano. Hubo un cuestionamiento directo a Borrell, el Ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, por ponerlo en términos que todos entendamos, por parte del Parlamento Europeo, una comunicación que, de hecho, Borrell respondió de manera, ahora sí, muy fallida y, por tanto, eso es parte de las razones por las cuales, en este momento, el Parlamento Europeo está pidiendo, o una parte importante del Parlamento Europeo está pidiendo la suspensión del Acuerdo de Diálogo de Cooperación entre la dictadura cubana y la Unión Europea. Así que no, fallido, en lo absoluto, en lo absoluto. A nivel internacional ha sido muy importante porque es el hecho que prueba, o uno de los hechos que prueban, y ustedes dirán ¿cuántos vamos a tener? Bueno, tenemos uno, que es muy elocuente, en un momento de profunda crisis humanitaria, en un momento donde lo que debería estar pasando es un flujo de ayuda humanitaria hacia la Isla y el régimen cubano, que está pidiendo ayuda a la Unión Europea, al mismo tiempo decide rechazar la ayuda que viene del mismo pueblo cubano.

No, realmente ha sido muy ilustrativo de qué cosa es el régimen cubano; uno, que está buscando continuar un acuerdo cuando rechaza cualquier participación, por ejemplo, de la sociedad civil cubana en la distribución de ayuda humanitaria. Sobre todo en Europa ha sido un punto muy importante, un punto que indignó mucho a buena parte de la comunidad europea que no tiene cómo defender algo así y, por tanto, tiene que condenarlo.

Una de las críticas que se manifestaron en ese momento respecto a la ayuda humanitaria, por diferentes personas o sectores, es que la ayuda iba dirigida a unas 15 000 familias, no necesariamente disidentes u opositores, y la crítica decía específicamente que se debía dirigir a presos políticos, que eran quienes más lo necesitaban, a familias de presos políticos, a disidentes y opositores que están pasando, y pasan mucho trabajo debido a toda la represión que padecen en Cuba. Pero a mí lo que me interesaría preguntarte específicamente es ¿qué hace Cuba Decide para apoyar a la oposición interna en Cuba, no específicamente a promotores de Cuba Decide?

Cuba Decide no es una organización que se dedique a apoyar a la oposición interna. Cuba Decide es una estrategia de la oposición interna para cambiar el sistema en Cuba. Entonces, yo podría responderte qué hace la Fundación para la Democracia Panamericana para apoyar. La Fundación para la Democracia Panamericana, de hecho, apoya a muchas organizaciones dentro de la Isla con los propios recursos que somos capaces de levantar a partir de donaciones privadas. Ahora, Cuba Decide no es una entidad con opinión. Cuba Decide es una estrategia, es una iniciativa ciudadana para cambiar el sistema, promovida por la oposición interna y por muchos otros cubanos dentro y fuera de la Isla.

En el contexto actual en momentos en que se habla tanto de solidaridad, de unidad entre grupos de oposición, hay personas que hablan de diálogo, de debate, hay otros, por ejemplo, Eliécer Ávila, que explica, en una entrevista que le hice recientemente, que para él parte de la solución es fomentar o fortalecer a los líderes opositores en Cuba; otros, por ejemplo, como Manuel Milanés, explica que para él el poder en el individuo, no en líderes. ¿Cómo entiende Rosa este debate que se genera en las actuales circunstancias de Cuba? Es decir, unidad, solidaridad, debate, fortalecimiento de líderes, ¿cómo lo ves tú?

Pero, ¿qué me estás preguntando exactamente?, ¿qué pienso de lo que dijo Manuel Milanés o de lo que dijo Eliécer?

Que hay mucho debate actualmente respecto a qué hacer para acelerar el cambio en Cuba y hay diferentes visiones respecto a lo que debemos hacer los grupos opositores o las personas en Cuba. Hay personas, por ejemplo, Antonio Rodiles explica que, para él, quizás parte de esa solución sería generar debates entre líderes de la oposición o grupos opositores para mostrar esa alternativa a la sociedad civil; Eliecer Ávila, por ejemplo, me explicaba que para él parte de esa solución sería fortalecer a los líderes de la oposición y quizás generar una especie de elecciones para elegir un líder de la oposición; y otros, como Manuel Milanés, decía que no, que para él la fortaleza está en el individuo. Y la pregunta es, ¿cuál es tu visión respecto a esto?, ¿cuál es tu visión respecto a lo que quizás podamos hacer dentro de Cuba?

Bueno, la de Cuba Decide. Mi visión es la movilización ciudadana, es a lo que dedico mis esfuerzos, de hecho. Y es, precisamente, en que cada cubano pueda convertirse en un agente de cambio. En este punto en el que estamos, en un punto donde el escenario democrático cubano está por implementarse, bueno, en este punto mi prioridad es cambiar el sistema; mi prioridad es la liberación y, para que eso pase, tenemos que generar presión interna, tenemos que generar presión externa, y eso nos toca hacerlo a los cubanos, desde un partido político, el que quiera, desde la sociedad civil, el que quiera, desde la Iglesia, el que quiera, desde la puerta de su casa o el centro de la calle, el que quiera, pero nos toca tomar acción.

En este momento, por supuesto que la unidad es crucial, la unidad es el objetivo porque no tenemos por qué pensar igual. Cada una de las tácticas que me has mencionado son, en alguna medida, también tácticas de movilización de la ciudadanía, o sea que todas pueden integrar este esfuerzo que tiene que ser muy claro en cuál es el fin, y ese fin, en mi opinión, tiene que ser el cambio de sistema, y la democracia; y la democracia pasa por la participación ciudadana, y eso pasa por forzar a esa dictadura a hacer lo que no quieren hacer, que es someterse a lo que diga la gente.

Rosa, entrando un poco ahora en el plano personal. Estudiaste Física en la Universidad de La Habana, ¿alguna vez padeciste la presión del Estado cubano cuando eras estudiante por el activismo de tu padre?

Toda mi vida he sido consciente de la excepcionalidad de la cual es consciente el hijo o la familia de un disidente en Cuba, no solo la mía. La Seguridad del Estado, tal y como hacen todavía, visitaba a la seño del círculo infantil, y visitaba también al director de la (escuela) primaria, y visitaba también a los profesores de la (escuela) secundaria, y visitaba también a los padres de mis amigos en el Pre (universitario) y, por supuesto, estaba allí en la universidad. Algunos profesores eran más partícipes del aparato represivo que otros. Mi experiencia no ha sido la peor, peor le ocurrió a Saily Navarro, que fue expulsada de la Universidad, o le ocurrió a Harold Cepero, que fue expulsado de la Universidad de Camagüey. A mí nunca me botaron, me presionaron varias veces, en algún momento amenazaron con botarme, hasta que me dejaron sin trabajo, pero eso fue un año después, no fue durante mi etapa universitaria. Por supuesto, con las mismas presiones que sufren muchos, ahora mismo, y en algunos casos ha sido mucho peor, en algunos casos han sido expulsados antes de poder graduarse.

Me decías que te dejaron sin trabajo. ¿Cómo fue?

Yo trabajaba en el Instituto de Geofísica y Astronomía, para allá me mandaron cuando terminé Física. La Astronomía y la Geofísica son fascinantes pero no es mi campo, yo trabajaba en Biofísica, esa fue mi tesis, y es lo que me interesa, y lo que me gusta, y lo que hacía en ese momento, y lo hacía en otro Instituto al que, por supuesto, no me mandaron, que es el INRE, que es un Instituto que pertenece a la Universidad de La Habana, pero que cuando terminé el primer año de Servicio Social el director de este Instituto me llamó, me dijo “ven a trabajar, tu línea de investigación está abierta, ven para acá”. Es un proceso que, todos conocen, muy complejo, el de cambiarse de trabajo durante el Servicio Social; en ese tiempo en el que yo me estaba cambiando de trabajo, Raúl Castro y Fidel Castro dan la orden de asesinar a mi padre, y matan a mi papá y a Harold en julio del 2012. A mí me dieron todas las bajas del centro de Astronomía y, cuando llego a la Universidad de La Habana con mi carta del director pidiéndome y mi traslado, la vicerrectora me dice “tú no vas a entrar a la Universidad de La Habana”; tuvimos una discusión larga en la cual ella no podía dar una sola razón por la cual yo no podía entrar a la Universidad de La Habana, pero no me dejó entrar a trabajar a la Universidad de La Habana y, por supuesto, ya no tenía trabajo porque ya me había ido del Instituto de Astronomía, este fue el subterfugio que usaron para, simplemente, dejarme sin trabajo. A otros han sido otras cosas, con otros han sido más directos o más represivos. La vicerrectora, porque el rector no se sentó conmigo, no se atrevió a abrir la puerta, simplemente dijo “no vas a entrar” y me quedé sin trabajo.

¿Cuándo específicamente, cómo y por qué te vinculas directamente con el activismo opositor? Tengo entendido que desarrollaste algunas funciones dentro del Movimiento Cristiano de Liberación.

El Movimiento Cristiano de Liberación es un sustantivo, no es un complemento, así decía mi papá. Yo creo que de alguna manera toda mi vida consciente estuvo marcada, por supuesto, por lo que hacía mi mamá y mi papá, y cuando estaba terminando el Pre-universitario, comenzando la Universidad, cuando uno tiene ya más conciencia y también toma decisiones propias, pues ya me vinculé directamente al trabajo del Movimiento Cristiano de Liberación, sobre todo de los jóvenes que estaban en el Movimiento Cristiano de Liberación. Yo trabajaba muy cerca, por ejemplo, de Harold (Cepero), éramos, además, muy amigos. Y durante la universidad, de alguna manera, también colaboraba con el Movimiento Cristiano de Liberación, todavía muy poco activa en el sentido de las campañas que llevaban adelante; inicialmente el mío, al menos, era más juvenil. Y ya después, en los últimos años de la universidad, ese último año donde ya yo había terminado la universidad, fue un año de mucha más vinculación, teníamos muchas ideas, queríamos hacer muchas cosas, empezamos a trabajar en el Boletín de Somos Liberación, para el cual Harold escribió un artículo precioso que nunca llegó a ver publicado, nosotros lo íbamos a publicar en julio y ellos fueron asesinados antes. Y esa fue la manera en la que me vinculé y en la que empecé ya a militar mucho más responsablemente. Los últimos años de vida de mi papá y de Harold fueron, en realidad, el principio de mi activismo más responsable, más comprometido.

¿En qué momento y por qué te desligas del Movimiento Cristiano de Liberación?

Yo creo que la decisión de dejar de ser parte del Comité Ejecutivo, o sea, digamos, del comité coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación, creo que fue en el año 2014 o, perdón, puede haber sido en el año 2015, probablemente fue en el año 2015; y coincide, por supuesto, no fue una coincidencia casual, con la campaña de Cuba Decide. En ese momento los objetivos del Movimiento Cristiano de Liberación, los principales, tenían que ver con buscar justicia por el asesinato de mi padre y de Harold, y también con promover la realización del plebiscito vinculante que, al final del día, es la herramienta que también promueve Cuba Decide; pero Cuba Decide es una iniciativa ciudadana que no está amarrada a una posición política o a ninguna organización, por supuesto, tiene mucho que ver con el trabajo, con la inspiración y con la estrategia de mi padre y también del Movimiento Cristiano de Liberación, pero es una propuesta que está ahí, tanto para el Movimiento Cristiano de Liberación como para absolutamente toda la oposición cubana, la sociedad civil cubana, la ciudadanía cubana y hasta la no cubana porque tenemos promotores también que son extranjeros pero que están en solidaridad con el pueblo cubano y con el cambio de sistema en Cuba.

En medio de todo esto es que yo tomo la decisión de dejar de ser parte del Comité Coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación para dedicarme, sobre todo, a la promoción de esta iniciativa ciudadana que es Cuba Decide.

¿Cuáles dirías que son las diferencias, si es que las hay, entre las posturas políticas que tenía tu padre, y tus posturas políticas hoy?

Mi padre, como todos los seres humanos, una vez que lo conoces y lo sigues y sigues su pensamiento, puedes seguir también una evolución de su pensamiento y habría que definir qué cosa es postura política; si estás hablando de cuál era su filosofía en la vida, mi padre era, sobre todo, demócrata cristiano. Si es esa la pregunta que estás haciendo, si estás preguntando particularmente sobre su postura frente a asuntos determinados, que no necesariamente todas sus posturas coinciden con una corriente como es la democracia cristiana. Mi papá era un ser humano integral y tenía diversidad de opiniones.

Ahora, yo quiero parecerme en mi actitud ante la vida y también en la propuesta que llevamos a la ciudadanía cubana a lo que yo creo que estaba en el centro del pensamiento de mi padre, que era, en primer lugar, la libertad del ser humano, la liberación, como lo llamaba él. Mi padre decía que la liberación comienza por la liberación personal de cada cubano y, de hecho, él identificaba el momento, por ejemplo, en que un cubano firmaba el Proyecto Varela como un momento de gran liberación personal, sin ese momento no hubiera habido decenas de miles de firmas; esas decenas de miles de agentes de cambio, que son los firmantes del Proyecto Varela, empezaron por un proceso de liberación personal de cada uno. Mi padre tenía una confianza profunda en el pueblo cubano; es el pueblo cubano quien va a lograr cambiar su destino, es el pueblo cubano quien va a poder transformar su propia realidad y tomar las riendas de su futuro y eso está en el centro de una estrategia de movilización ciudadana, del ciudadano. Y esa, digamos, esa filosofía, ese camino, está también en el centro de la iniciativa ciudadana Cuba Decide; más allá del hecho de que la propuesta del plebiscito vinculante es una propuesta de mi padre, una propuesta de mi padre en un momento determinado. Antes, hay otras personas en la historia de Cuba que también propusieron como herramienta el plebiscito.

Por ejemplo, y por aquí viene mi pregunta anterior también, el Proyecto Varela, de quien tu padre fue uno de los principales promotores como líder del Movimiento Cristiano de Liberación, abogaba por reformas legislativas que pretendían lograr mayores libertades individuales, hoy en día, ¿crees que el régimen cubano sea reformable?

Bueno, por eso te hablo de evolución, porque mi papá también propuso la realización de un plebiscito vinculante precisamente en el momento en el que el régimen cubano aberró la propia Constitución ya horrible que tenía, para intentar confundir a la gente con respecto a la estrategia del Proyecto Varela y, de hecho, cerrar la posibilidad de usar el sistema contra el sistema, que era lo que estaba haciendo mi padre y lo que hicieron todos los firmantes del Proyecto Varela, fue usar las grietas que le quedaban al sistema, precisamente, para cambiarlo. Esa es la estrategia fundamental del Proyecto Varela. Por supuesto, esta estrategia viene acompañada de una movilización ciudadana todavía mayor, y de una presión todavía mayor, que hay que ejercer, y que tenía que ejercerse, sobre la dictadura para que tuviera que hacer lo que el pueblo cubano estaba demandando, lo que los firmantes del Proyecto Varela estaban demandando. La represión fue brutal en ese momento y, además, el régimen cubano, en lugar de hacer lo que legalmente tenía que hacer, lo que hizo fue anticonstitucional y aberrado y, además, cerrar la puerta a cualquier herramienta como la del Proyecto Varela, y es precisamente por eso que mi padre dice “ah, ustedes están pasando por encima de la voluntad legalmente expresada de decenas de miles de cubanos en el Proyecto Varela; ustedes están pasando por encima del sentido común al decir que este sistema es irrevocable, e intocable y que no se puede cambiar nunca; ustedes están pasando por encima de los derechos humanos fundamentales, e incluso, de aquellos con los que ustedes están comprometidos ante la comunidad internacional a partir, por ejemplo, de la Declaración Universal de Derechos Humanos; lo único que ustedes no han hecho es preguntarle a la gente qué es lo que quiere. Vamos directamente a plebiscito, y vamos a preguntarle a la gente si quiere esto o si quiere elecciones libres, justas y plurales”. La pregunta del plebiscito puede cambiar porque básicamente es una pregunta por el sistema, si la gente quiere elecciones libres, justas y plurales, hace falta otro sistema, esa Constitución queda invalidada porque la del 2002 y la del 2021, las dos prohíben la realización de elecciones libres, justas y plurales porque prohíben la pluralidad.

Y, precisamente, eso es lo que nosotros continuamos con Cuba Decide, no es en ningún caso reformar el comunismo, es cambiarlo, para que los cubanos puedan disfrutar de la democracia. De hecho, es buscar la manera de que podamos darnos una nueva Constitución. Y, por supuesto, antes de meternos en todo el proceso institucional, constitucional, viene el primer elemento, y era el elemento de la liberación personal y de la movilización ciudadana, el elemento de poner presión sobre la dictadura para que tenga que hacerlo, ya sea a través de la herramienta del plebiscito o de cualquier otra herramienta que le entregue la capacidad de decisión donde la capacidad de decisión debe estar, que no es en un líder, sea de la dictadura o de la oposición, sino en la ciudadanía cubana.

Una última pregunta, antes de pasar a leer algunos comentarios de las personas que nos siguen en vivo. Yo no tuve el placer de conocer a tu padre, yo pertenezco a una generación un poco más reciente, formé parte también un poco de esa generación que vivió enajenada del contexto político, de lo que es la oposición. Mi despertar ha sido un poco más reciente, en los últimos años, y he podido estudiar un poco la historia de los últimos años de la oposición en Cuba. Para aquellos que no conocieron a tu padre, para estas nuevas generaciones, ¿cómo lo describirías o cómo lo recuerdas?

Es muy complejo para mí separar a mi papá del líder opositor, del símbolo de resistencia, del pensador que también fue. Yo creo que el sentido de responsabilidad que mi papá tenía por lo que pasaba a su alrededor, por lo que me pasaba a mí, y por lo que le pasaba a los vecinos y por lo que le pasaba a Cuba, marcó toda su vida. Y yo creo que los cubanos en general podemos encontrar inspiración en esa actitud ante la vida, después de sesenta y dos años de totalitarismo, después de las decisiones personales que todos tomamos, pensando, en primer lugar, en nosotros mismos. El hecho de que hayan personas en Cuba que, como mi padre, al riesgo de sus propias vidas, decidan tomar acción por ellos, por su felicidad pero también por la libertad y la felicidad de todos los cubanos, es una actitud que yo creo que podemos intentar emular y que a las nuevas generaciones de activistas, pero también a las viejas, y no solamente a los activistas, yo creo que a los cubanos en general, tenemos en el pensamiento, en la generosidad y en la apertura que tenía mi padre también, era una persona sumamente inclusiva, tan inclusiva que quería que todos formaran parte de la decisión, que todos tuvieran ese derecho, que todos pudieran participar; él, de verdad, creía que todos debemos ser parte de la solución. Yo creo que son ideas a las que debemos volver de vez en cuando, cuando nos abrumemos en este camino de represión y, en muchos casos, de frustraciones, recordar que todos tenemos algo que hacer, que todos tenemos un valor, además, y aportamos un valor a esta lucha.

Yo le recomiendo a todo el que pueda que se lea su libro, que se lea “La noche no será eterna”, desde el título habla de esperanza y, bueno, el optimismo y la esperanza también marcaban a mi papá, pero también la confianza en los cubanos, la voluntad de trabajar con ellos, de recogerse las mangas y empezar a trabajar con cada uno de los que componemos esta sociedad. Le recomiendo a todos que busquen su pensamiento.

Yo, como hija, recuerdo muchas otras cosas. Como hija, recuerdo su alegría, su protección, el hecho de que no importa cuán difícil estuviera la situación, si tú estabas con él sabías que no iba a pasar nada. Al menos esa era la sensación que él transmitía. Y eso es también lo que nos robaron, lo que le robaron a mi familia cuando lo asesinaron y lo que, en gran medida también, le quitaron a la sociedad cubana cuando decidieron matarlo a él y también a Harold.

Esperemos que un día, sobre todo la familia, pueda recibir justicia por este lamentable incidente.

La primera pregunta que tengo para ti viene de la señora del Canal de las Emociones. Dice: Apoyo y respeto a Rosa María Payá, tanto como respeté y admiré a su padre, tengo una pregunta: ¿Crees que la batalla que se libra en social media por parte de los exiliados cubanos o de la diáspora es importante, es decir, funciona? ¿Crees que eso tenga que ver con la reacción de la dictadura, la que cada día está más activa en los medios?

Sí, totalmente. Se quedaron atrás en un momento determinado, a pesar de su ejército de la UCI, hay cada vez más cubanos expresándose libremente también en las redes sociales y me parece muy importante ese terreno, también porque es un terreno de movilización del espacio físico que, al final, es el que tenemos que conquistar también. Muchos cubanos dentro de la Isla no tendrían la información que tienen si no fuera por las redes sociales; la manera de enterarse de qué es lo que está pasando a su alrededor pero también de qué pueden hacer para cambiar su realidad es, precisamente, el terreno digital. Así que sí, claro, es muy importante. No puede ser exclusivamente la lucha digital, es decir, el espacio físico también hay que conquistarlo, pero es fundamental y es un medio crucial en este momento para llegar a cada vez más cubanos que, como dijimos, el crecimiento del número de cubanos convertidos en agentes de cambio es en realidad nuestra medida de la presión sobre esa dictadura.

Ernesto Eduardo Dobarganes pregunta: ¿A qué se debe que después de varios años no ha surgido otro líder que promueva Cuba Decide ni ninguna voz nueva, relevante, en su grupo?

No entiendo la pregunta, Ernesto. Bueno, nos conocemos bien, mis saludos para ti. Las personas que promueven Cuba Decide, bueno, supongo que las conoces, algunas no las conocerás, algunos no tienen social media pero hay muchos cubanos dentro y fuera que son promotores de Cuba Decide y que son líderes, ya sea de sus organizaciones o de cara a grupos poblacionales. Es muy rico en el sentido de la diversidad que aporta el hecho de ser parte de una campaña de movilización ciudadana, de ser parte de una iniciativa como esta que no tiene una estructura de organización o de partido político; pero, a la vez, tiene muchos desafíos, como el desafío de la coordinación. La buena noticia es que cualquiera que coincida con el objetivo de cambiar el sistema y con la visión de construir una Cuba próspera y feliz pues puede ser parte de Cuba Decide y a la vez ser un líder de la iniciativa o, simplemente, un líder ciudadano que lleve el proceso de movilización a más y más cubanos.

Dice Zoe Milagros Valdés Martínez: ¿Firmaste la carta dirigida a Bachelet enviada por Carlos Payá para investigar el asesinato de tu padre?

He promovido entre todas las personas que he podido el hecho de que nosotros no vamos a tener justicia, nosotros no vamos a frenar la impunidad del régimen cubano, no solamente la impunidad con la que asesinaron a mi papá y a Harold, sino la impunidad con la que siguen reprimiendo, si el régimen no tiene consecuencias. Y la estrategia de dirigirse a los diferentes mecanismos internacionales como Naciones Unidas donde debe haber un proceso abierto, al menos esa es la información que tenemos en la familia, de investigación, una investigación que todavía no se ha hecho; y, específicamente esta iniciativa que ha tenido mi tío, Carlos Payá, de escribirle a Michelle Bachelet solicitando una investigación, es muy buena y les invito a todos a verla.

Es para mí muy importante que a la hora en la cual nosotros nos refiramos al asesinato contra mi padre y contra Harold Cepero lo califiquemos como tal. Y es también muy importante que, desde la prensa, como puede ser CubaNet, o como puede ser Zoe Post, busquemos las referencias que entregan las vías que pueden ser mínimamente creíbles; y no me estoy refiriendo ya a mi familia, no me estoy refiriendo a lo que nosotros decimos, me estoy refiriendo, por ejemplo, a informes internacionales reconocidos como es el informe de Human Rigth Fundation que habla claramente de qué es lo que nosotros conocemos sobre el atentado que terminó con la vida de mi padre y de Harold. Entonces, la invitación a todos los que nos escuchan es a que vayan a esas fuentes a buscar la información y que usen la terminología de esas fuentes que no son, ni el régimen cubano, ni una fuente que podría estar parcializada como es la familia, sino que es lo que ofrece la mirada más técnica sobre la información que hay. Hay información suficiente como para no tratar el hecho de incidente, mucho menos de accidente, sino como atentado, para tratarlo de esta manera también ante Michelle Bachelet. Y tanto a Zoe como a todas las personas que nos escuchan los invito, número uno, a buscar la información, la pueden encontrar en las redes de Cuba Decide, la pueden encontrar también en la página web de la Fundación de Derechos Humanos, de Human Rigth Fundation, con sede en New York, pueden encontrar mucha información también en oswaldopaya.com, en la página web del Movimiento Cristiano de Liberación, y también la petición que hace Carlos Payá, que hace mi tío, y a sumarse a todos los que desde cualquier iniciativa exigen no solamente una investigación sino que también haya justicia y que termine la impunidad con la que el régimen cubano reprime, con la que el régimen cubano asesinó a mi padre y a Harold y con la que el régimen cubano continúa reprimiendo en este momento.

Leo un último comentario, el chat está abundante pero no podemos darles espacio a todos y ya creo que llevamos bastante tiempo, y estamos abusando de tu amabilidad.

Aunque no las contestemos ahora, por favor, escriban las dudas que tengan, yo lo reviso y con gusto les voy respondiendo.

Un último comentario. Dice Manuel Hernández: Gracias por seguir la integridad de tu padre, creo que si le hubiesen permitido vivir esos malparidos, terroristas, fascistas, comunistas, hoy gozaríamos de una Cuba libre y soberana.

Bueno, Rosa, muchísimas gracias por acceder a esta invitación, por responder a todas estas preguntas.

Mi agradecimiento a CubaNet por la invitación, a absolutamente todos los que tienen comentarios, dudas, sugerencias, críticas, son todas bienvenidas, pero la invitación sigue siendo a la acción, más allá de las personas, a la acción, a tomar las riendas de nuestro futuro y de nuestro destino, y ser parte del cambio en Cuba. Ese es un esfuerzo al que todos estamos permanentemente invitados. Muchas gracias, Camila.

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